¿Qué celebramos (realmente) en Navidad?

  • Los últimos días del año están protagonizados sin duda por la Navidad, pero ¿Qué celebramos exactamente?¿Es solo el nacimiento de Jesucristo?

La última semana del año es, por lo general, una época de celebración para las familias cristianas. En el periodo que comprende las llamadas fiestas de Navidad se conmemoran los primeros días de vida del Hijo de Dios, Jesús, nacido según la tradición el 25 de diciembre en un pesebre de Belén -o de Jerusalén, pues existe cierta imprecisión en los los Evangelios-.

Es, por tanto, un momento de alegría y regocijo para los cristianos, pero también para muchas otras personas que no comparten las doctrinas evangélicas, de manera que no es extraño que en estas fechas se asista a escenas solidarias, familiares y de expresión de amor. Lo entrañable del momento nos hace intentar ser mejores personas en esos días, e intentar compartir en mayor medida que en el resto del año.

Belén celebracion navidad

No obstante, debemos de ser conscientes que se trata de la celebración de hechos que ocurrieron hace muchísimo tiempo, cuando no existían ni registros ni el rigor histórico que podemos tener actualmente.

Por tanto, no resulta descabellado preguntarnos…

¿Nació Jesús realmente el 25 de diciembre?

Es posible que Jesús naciera el 25 de diciembre del año 1 antes de Cristo -nótese que en el calendario gregoriano, el actual, no existe el año 0-, pero resulta altamente improbable.

Por ejemplo, los estudios cronológicos e históricos más verosímiles realizados hasta el momento, situarían la fecha del nacimiento más bien en otoño, no el 24 diciembre (invierno).

Por otra parte, hay que tener en cuenta, según otras fuentes, que los primeros cristianos no celebraban el nacimiento de Cristo, pero que, en la tradición del Imperio Romano -antes de la implantación del cristianismo como religión oficial en el año 380 d.C.-, ese día de diciembre sí existía el día festivo de la Saturnalia. Asimismo, también se constatan otro tipo de celebraciones paganas, asociadas al equinoccio de invierno, pues esa fecha estaría próxima al día en el que, en las regiones próxima al ecuador, la noche es más larga.

Así pues, no resultaría extraño que, en el año 440 D.C., la iglesia cristiana proclamase oficialmente el 25 de diciembre como el del nacimiento de Cristo, para facilitar la asimilación de determinadas creencias entre los ciudadanos romanos. Ocurrió ya en otras circunstancias. Sin ir más lejos, para que se comprendiese mejor el concepto de La Anunciación, no se dudó en representar a los ángeles como seres asexuados con alas, una figura muy común en la mitología romana conocida como Eros, “venerado como un dios de la fertilidad”. ¿Se aprecia la similitud con el Ángel anunciador de la tradición cristiana?

Pero hay más. Tampoco parece que el año del nacimiento fuese el 1 a.C., aunque en este caso parece que sí existe consenso en que se debe a un error de transcripción de calendario cometido por el sabio Dionisio el Exiguo a comienzos del siglo VI d.C, cuando intentó adaptar la nomenclatura para que los años se contasen a partir del nacimiento de Cristo -como se hace ahora-, y no a partir de la fundación de Roma -como se hacía en tiempos de Jesús-. Aunque la estimación fue todo un logro en la época, la falta de medios llevó a ‘mover’ involuntariamente la fecha. No tan claro está, en cambio, el año real de nacimiento, que oscilaría entre el 2 y el 4 a.C.

No se ha expuesto hasta ahora nada que sea en realidad desconocido. Hasta el anterior Papa, Benedicto XVI, reconocía en una de sus últimas publicaciones que Jesús nació en el año 15 del imperio de Tiberio César, es decir, en el 2 a.C actual.

Incluso, Benedicto XVI aseguraba que Jesús nació de una virgen y que en el portal no estaban ni el buey ni el asno, por lo que la representación actual que tenemos del nacimiento de Jesús no se correspondería, en realidad, con la histórica y real. Lo que nos ha llegado es, pues, una iconología que no responde a la Historia.

Entonces…

¿No deberíamos celebrar las navidades?

Sería una opción, pero desde mi punto de vista -y hablo como católico- estaríamos cometiendo un grave error. Porque, con el tiempo, hemos pasado de celebrar lo que creíamos era una efeméride, a celebrar algo por su significado. Y eso es lo importante. Estos días ayudan a mucha gente a ser mejores personas, a ayudar a los demás. Muchos se animan a tener, aunque sea por unos días, una actitud que deberían tener todo el año. Solo por ello, merecen la pena las navidades. Por ser una imagen de amor y fraternidad en este mundo loco.

Lo importante es el mensaje de paz, no lo que ocurrió o dejó de ocurrir hace más de dos mil años.

Celebrar el nacimiento de cristo estaría muy bien, pero desconocemos cuando ocurrió. Celebrar la bondad humana está mucho mejor. Estoy seguro de que Jesús estaría mucho más orgulloso de esto último.

————————————————-

Photo credit: speartoons

Quizás también te pueda interesar:

Y, finalmente, no olvides que puedes seguir este blog en twitter o bien suscribirte aquí  para recibir toda la información en tu correo electrónico y no perderte ninguna entrada.

Licencia de Creative Commons

Anuncios

6 pensamientos en “¿Qué celebramos (realmente) en Navidad?

  1. Pingback: Navidad, Blogs y Varry Brava | Saeba´s Website

  2. Pingback: Tres reyes magos literarios y un bandolero molinense | Saeba´s Website

  3. Pingback: La insoportable levedad del tiempo | Saeba´s Website

  4. Pingback: Galeano in memoriam | Saeba´s Website

  5. Pingback: Navidades atípicas | Saeba´s Website

  6. Pingback: Los españoles y la lectura | Saeba´s Website

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s