Una historia de Grecia y sus acreedores

  • No siempre Grecia debió tanto dinero a las instituciones europeas
  • ¿Por qué omite casi siempre quiénes fueron los principales beneficiarios del rescate de 2010?
  • Tanto Grecia como la UE deberían haber sido más responsables

El año 2015 no está siendo demasiado bueno para el Gobierno de Grecia. A mediados de dicha anualidad, la acumulación de una enorme deuda soberana, y los conflictos con sus acreedores para establecer unas condiciones asumibles para su devolución, están dejando al país al borde de la quiebra financiera y del abandono de la Eurozona.

Es cierto que la situación del país ha sido complicada en el último lustro –desde que se conoció que Goldman Sachs le había ayudado a maquillar sus cifras de déficit desde su adhesión a la Eurozona-, pero la situación parece haberse enquistado recientemente. Sigue leyendo

En Europa, o todos culpables o todos inocentes

  • En una Europa Moderna, no se pueden aplicar distintas varas de medir según quién haga qué.

Ruego al lector que lea atentamente la siguiente aseveración, y que aunque no la comparta siga leyendo hasta el final del post –prometo ser breve-:

“En los años 30, los ciudadanos alemanes eran conscientes de todo lo que estaba haciendo su gobierno, para más INRI elegido democráticamente. Prueba de ello es que lo respaldasen públicamente. Por tanto, todos ellos deben asumir las consecuencias de sus actos y pagar por las irresponsabilidades de sus representantes públicos”.

Fuente: Life y Curistoria

Fuente: Life y Curistoria

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¿Solucionamos el déficit público español?

  • Para reconducir el elevado déficit público español solo hay dos alternativas: bajar el gasto público o subir los ingresos, ¿por cuál de estas opciones debería optar el Gobierno?
  • En las líneas que siguen se expone una justificación que permitiría asemejar la fiscalidad española a la de los países de su entorno.

Es conocido que, desde el inicio de crisis originada por el pinchazo de la burbuja inmobiliaria española en 2008, las Administraciones Públicas españolas están teniendo serias dificultades para controlar el déficit público. Tanto, que en repetidas ocasiones se ha superado el límite establecido en el Pacto de Estabilidad y Crecimiento de la Unión Europea (fijado en el 3% del PIB del país).

Deficit España 2013

Los déficits acumulados entre 2008 y 2013 suman nada menos que 550.000 millones de euros, lo que ha propiciado que la deuda pública haya pasado desde el 40,2% del PIB por aquel entonces -una de las más bajas de la Eurozona- al 93,9% actual, por encima ya de la media de los países del Euro (92,6%). Sigue leyendo

La clave es ahorrar (y reducir el endeudamiento)

Una de las estadísticas más interesantes -y a la vez desconocida para el gran público- de las que publica el Instituto Nacional de Estadística es la relativa a las Cuentas Trimestrales no financieras de los sectores institucionales.

Entre otra mucha información, nos facilita por ejemplo la renta disponible bruta de los hogares españoles, que ascendió a 682.376 millones de euros en 2012, un 2,8% menos que un año antes. Asimismo, dice que los hogares destinaron el 10,4% de ese montante al ahorro.

Fuente: Instituto Nacional de Estadística

Fuente: Instituto Nacional de Estadística

Es decir, que los hogares españoles ahorraron en 2012 unos 70.666 millones de euros, un 20,4% menos que en el año anterior. Sigue leyendo

Historia del disparatado endeudamiento de los municipios españoles (y murcianos)

Por Jesús Maeso Romero

Hubo una época en la que los Ayuntamientos españoles nadaban en la abundancia, fruto del dinero procedente del “boom” urbanístico que vivía España no hace mucho tiempo, y que se materializaba en ingresos derivados de impuestos asociados a la construcción (como el IBI) o de los famosos convenios urbanísticos.

En aquellos años de opulencia, muchos ediles, cegados por unos recursos que parecían no tener fin, se lanzaron a promover proyectos quiméricos sin tener en cuenta los efectos que sus acciones iban a tener a largo plazo. Lo importante era presentarse ante los ciudadanos con una serie de obras con gancho con las que atrapar sus votos. Daba la sensación de que el que tuviera menos que el pueblo vecino parecía tonto. Imperaba la ley del “cuanto más mejor”.

Y así, sin casi darse cuenta, los consistorios iban acumulando silenciosamente una creciente deuda, que parecía no importar: como cada vez habría más recursos del boyante negocio inmobiliario, no existiría problema alguno en pagar en un fututo. No fue así, poco después llegaron las vacas flacas, y la lentitud en la reacción de los consistorios permitió que incluso en los años más duros de la crisis la bola de nieve continuase haciéndose más grande. Sigue leyendo

¿Por qué a Cataluña sí, y a Murcia no?

Conocidas son las dificultades por las que ahora mismo están pasando las Comunidades Autónmas españolas para contener su galopante déficit. El aumento del gasto que realizaron en los años de expansión económica resulta ahora incompatible con una nueva etapa de menores ingresos debido a la crisis. Es este déficit uno de los motivos que han agravado las tensiones sobre la capacidad de pago de España, y que ha ayudado a promover el debate sobre si la economía española necesitaba un rescate por parte de la Unión Europea. Por ello, el Gobierno exigió que las Comunidades Autónomas cumplieran el objetivo de déficit que tenían asignado para 2010, cifrado en el 1,24% del PIB. Hasta ahí todo claro.

Recientemente, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, afirmaba en una entrevista en Financial Times, que se tomarían medidas contra aquellas Comunidades que no recorten el gasto público y disminuyan su déficit y su deuda. Hasta aquí, todo claro.

Con los datos de ejecución presupuestaria hasta el tercer trimestre de 2010, publicadas en diciembre de ese año, se señalaron a las Comunidades con mayor niveles de déficit, Castilla-La Mancha y la Región de Murcia, a las que se les impidió emitir nueva deuda para financiar su gasto. Hasta ahí, más o menos claro, aunque discutible, porque pese al desfase de ingresos y gastos en Murcia durante 2010 que elevó el déficit más de la cuenta en 2010, es una de las Comunidades Autónomas con menor nivel de deuda pública (esto es, la suma de todos los déficits de los años anteriores).

Para que el Estado les permitiera emitir nueva deuda, obligó a estas Comunidades a elaborar un plan de ajuste para reequilibrar sus presupuestos. Éste plan fue mucho más severo en la Región de Murcia (pese a que su déficit era menor que el de Castilla-La Mancha), aplicando incluso una rebaja salarial a los funcionarios de educación y una ampliación de la jornada laboral al sanitario. Tan ambicioso era el plan, que Zapatero elogió las medidas adoptadas por Murcia, y se produjeron diversas manifestaciones de los sindicatos para que se retirasen las medidas, que derivaron incluso en una agresión al Consejero de Cultura y Turismo de Murcia, Pedro Alberto Cruz. Hasta ahí, claro.

Incomprensiblemente, ni con la adopción de estas medidas (bendecidas por Zapatero), el Gobierno ha autorizado a Murcia la emisión de nueva deuda. Esto ya no resulta tan comprensible.

Pero hay más. Un mes después de todo esto, y con el cambio de poder en Cataluña, el nuevo partido en el poder en esta Comunidad dice que los datos remitidos al Ministerio por el anterior gobierno autonómico no son correctos, que su déficit real es mucho mayor y que no se cumplirán los objetivos de déficit que tenían fijados para 2010. Es decir, reconoce que se han manipulado las estadísticas, como hizo Grecia antes de tener que ser rescatada.

Y en lugar de recibir un castigo ejemplar por superar el déficit asignado y “maquillar” las estadísticas, el presidente de Cataluña Artur Mas se presenta en la Moncloa para pedir más dinero a cuenta de la “deuda histórica de Cataluña” y para que les dejen emitir más deuda… ¡¡Y Zapatero accede gustoso!!

Es decir, que ZP va y recompensa que las cosas se hagan mal, muy mal, y le da igual hacer todo lo contrario de lo que ha afirmado a los medios de comunicación internacionales, y no le importa permitir que quien ostenta casi la tercera parte de la deuda auonómica siga malgastando.

¿Por qué a Cataluña sí se le permite endeudarse más y a Murcia no? Alguien debería dar explicaciones.

¿Donde quedó aquel precepto de la Constitución Española que decía que “todos los españoles somos iguales ante la ley” (art. 14)? Parece ser que un catalán vale más que un murciano, que un manchego o que un madrileño. Da pena.