Vacances à Altea

PlayaAujourd’hui, je ne suis pas capable de me rappeler parfaitement quand j’ai eu mes premières vacances sans mes parents, parce que ça fait trop de temps.

Je pense qu’il avait eu quand j’avais dix-huit ans, en été. J’étais au mois de juillet quand je suis allé au bord de la mer avec mes meilleurs amis Pedro, Antonio et David.

On a passés une semaine à Altea, où on est allé en car. Altea est une petite ville qui se trouve prés de la mer. Cependant, en été il y a beaucoup de monde, parce qu’elle est pleine de touristes.

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Elegir la vida

Choose life, choose your future. "Elige la vida. Elige un empleo. Elige una carrera. Elige una familia. Elige un televisor grande que te cagas. Elige lavadoras, coches, equipos de compact disc y abrelatas eléctricos. Elige buena salud, colesterol bajo y seguro dental. Elige hipoteca a interés fijo. Elige un piso piloto. Elige a tus amigos. Elige ropa deportiva y maletas a juego. Elige pagar a plazos un traje de marca en una amplia gama de putos tejidos. Elige bricolaje y preguntarte quién coño eres los domingos por la mañana. Elige sentarte en el sofá a ver tele-concursos que emboban la mente y aplastan el espíritu mientras llenas tu boca de puta comida basura. Elige pudrirte de viejo cagándote y meándote encima en un asilo miserable, siendo una carga para los niñatos egoístas y hechos polvo que has engendrado para reemplazarte. Elige tu futuro. Elige la vida… ¿pero por qué iba yo a querer hacer algo así? Yo elegí no elegir la vida: elegí otra cosa. ¿Y las razones? No hay razones. ¿Quién necesita razones cuando tienes heroína?"

Con este monólogo comienza una de las películas británicas más influyentes de los últimos quince años: Trainspotting. Lo cierto es que Mark Renton -el protagonista del filme- poco puede hacer para elegir su vida: es un drogadicto veinteañero cuya adicción solamente le llevaba a pensar en agigantar aún más sus vicios.

Si digna de lástima es su actitud, desde mi punto de vista no lo es menos otra forma de ser, a la que directamente alude Renton en su argumentación, la de quienes eligen sentarte en el sofá a ver tele-concursos que emboban la mente y aplastan el espíritu, la de quienes se dedican a calentar el sillón y dar forma al acolchado del sofá en los pocos ratos libres que el ya estresante ritmo de vida actual impone. La de quienes padecen inactividad ante la vida.

El verano, cuando la gran mayoría de españoles disfrutan de su merecido periodo de vacaciones, tras un arduo año de trabajo, es un buen momento para no parar ni un instante, para aprovechar y poder realizar todo aquello que los compromisos del resto del año impiden. Si tampoco se aprovechan estos momentos, si no se aprovechan estas oportunidades, uno se queda esperando a que vuelva a pasar un tren que ya nunca volverá, porque ni siquiera se hizo el esfuerzo de sacar el billete para subirse.

La forma de ser a la que me refería, lleva implícito el riesgo de ver pasar la vida, de llegar a los 80 años o incluso los 90 o 100, sin tener aprecio por los momentos vividos, teniendo la sensación de haber llevado una existencia que quizás no merezca la pena contar, sin nada que aportar.

Yo nunca fui –ni soy, ni seré- así. Creo que es importante elegir el futuro, pero para ello antes hay que elegir el presente, que es lo que intento hacer cada día, cada hora, cada minuto. Quizás no pasaré a la Historia, pero al menos tendré mi propia historia, esa de la que me sentiré orgulloso y que podré contar.

En el fondo, también Renton, aún consciente de su adicción, construía su presente, para alcanzar su sueño, “ser igual que vosotros. El trabajo, la familia, el televisor grande que te cagas, la lavadora, el coche, equipos de compact disc y abrelatas eléctricos. […] Ir tirando, mirando hacia delante, hasta el día en que la palmes”. Al menos esa es una alternativa.

 

Tirar el verano

Tirar las vacaciones, tirar el verano. En mi opinión, eso es lo que hacen quienes, tras un duro año de trabajo, se toman unos días ociosos en la etapa estival… para quedarse sentados en casa sin salir.

 

En principio, el periodo de descanso que por derecho constitucional nos corresponde a los trabajadores no significa que debamos forzosamente quedarnos tumbados en el sofá de casa, viendo la tele y vagueando. El verano ofrece una oportunidad ideal para realizar vida social, conocer a nueva gente, visitar nuevos lugares, pasar unos días en el campo o la montaña… ¡cualquier cosa menos quedarse encerrado!.

 

Generalmente, las personas tendemos a acordarnos siempre de aquellos hechos, de aquellas actividades, que se salen de nuestra rutina diaria habitual. Nadie se acuerda de qué hizo o pasó el tercer domingo de mayo del 2005, por ejemplo. Sin embargo, siempre se acordará de aquél viaje a Granada aquél fin de semana, o de aquella escapada a la sierra de Gredos o al Valle de Ricote con los amigos.

 

Si durante las vacaciones laborales, esa época en la que desconectas de la monotonía que supone el trabajo, y de las personas con las que se trata a diario, no desconectas esa rutina y haces cosas diferentes, al final estás desperdiciando el verano, malgastando las vacaciones, no aprovechando la oportunidad de hacer cosas que recordarás siempre y, por tanto, lo que estás haciendo a fin de cuentas es tirar tu vida.

 

No vale la excusa de no disponer de demasiado dinero, de que si hay que ahorrar para pagar la casa o el coche. Siempre se pueden hacer buenos planes que no resulten muy caros. Hace más el que quiere que el que puede.

 

Para eso, para quedarse encerrado en casa, mejor no pedir vacaciones, y seguir trabajando. Así al menos se contribuye a levantar la alicaída economía española, que tan penosamente marcha en los últimos meses.

 

 

En mi caso, hace ya dos años que lo más lejos que fui en periodo estival fue a Lo Pagan, lo que, teniendo en cuenta que está a 80 kilómetros de mi residencia habitual, no es mucho. Pero es que era o no ir a ningún otro sitio o ir solo, dada la dejadez de mis colegas. Desafortunadamente, cedí y me quedé en la Región de Murcia.

 

En aquél momento decidí que esa situación no se iba a volver a repetir, que iba a aprovechar el verano hasta el final, que no iba a dejar pasar ninguna oportunidad, y que me iba a divertir le pese a quién le pese. Hasta el momento no me puedo quejar, el año pasado estuve de concierto en concierto (Natural Music, Leyendas del Rock,…), para culminar la faena con un inolvidable viaje a Berlín.

 

Ese año, aún con varios planes incumplidos, la cosa tampoco marcha mal. He estado unos días por el norte de España, me ha dado tiempo a descansar en la playa (Lo Pagán, para variar) y ahora toca irse allende los mares, a Dublín para ser exactos. Uno de los enclaves por excelencia para tomar cerveza. Allí donde se fabrica esa deliciosa maravilla negra llamada Guinnes, y también esa otra rubia denominada Murphy.

 

Todavía me quedará a la vuelta una semana para disfrutar y buscar nuevas aventuras. Mientras tanto, otros que sigan tirando sus vacaciones, que sigan tirando sus vidas.

 Yo ya lo dije, una y no más (Once and no more, que dicen los británicos). Puedo asegurar que recordaré este verano… ¿Y tú?

Tiempo de Conciertos

Parece que con la primavera ya se acerca a la Región de Murcia un aumento de las temperaturas que, para ser sincero, animan bastante a uno para salir por ahí y hacer vida social.

En esta tesitura, escuchar música va a ser de nuevo una de las actividades de las que más voy a disfrutar. La verdad es que la amplia variedad de conciertos interesantes que se sucederán en los próximos dos meses van a facilitar bastante las cosas.

Después de asistir en los últimos días a los conciertos de dos grupos que me han impresionado gratamente (Lori Meyers y Catpeople), dejo ahora un listado de algunas de las citas más interesantes que quedan antes del verano por los alrededores de Murcia. Si os gusta la buena música, haríais bien en pasaros por alguno de ellos:

– Iván Ferreiro. 14 de abril de 2008. Auditorio de Torre Pacheco. 10/15€

– Avalanch. 19 de abril de 2008. Sala Gamma (Murcia).

– El Canto del Loco. 19 de abril de 2008. Plaza de Toros de Murcia (Murcia)

Festival SOS 4.8. 2 y 3 de mayo. La Fica (Murcia). Con la participación de Kaiser Chiefs, Chemical Brothers, James o Second, entre otros. 45€ abono un día/60€ abono dos días.

– The Sunday Drivers. 9 de mayo de 2008. Sala B-Mol (Molina de Segura). 10/15€

– Noise Box + Niños Mutantes. 16 de mayo de 2008. Sala B-Mol (Molina de Segura). Gratuito.

– Pereza. 16 de mayo de 2008. IES Vicente Medina (Archena).

Granada Chronicles

Hay lugares a los que uno nunca se cansa de visitar, y Granada es uno de ellos.

 

Hace dos fines semanas un grupo de amigos hicimos una escapada a esta adorable ciudad, vista hasta la saciedad pero de la que uno nunca se aburre. En esta ocasión, más allá de tratarse de un viaje con fines turísticos (para lo que Granada se presta mucho), era cuestión de pasar unos buenos ratos y, también de conocer un poco mejor la marcha que se cuece por allí.

 

En una valoración personal, creo que mereció la pena. Al margen de que desde el viernes hasta el sábado por la tarde estuve algo tocado de salud, los paseos por las calles del centro me recordaron la última vez que estuve allí. ¡Qué diferente fue todo entonces! Esta vez el “ambientillo” estuvo fundamentalmente en el tapeo (resulta increíble que allí cobre por bebida y tapa lo mismo que en Murcia por una cerveza) y en las fiestas que nos marcamos.

 

El hecho de estar en territorio desconocido, nos ofreció la posibilidad de “arriesgar” un poco con nuestro look, y así los chicos nos decantamos por una estética que parecía casi sacada de un videoclip de Franz Ferdinand. En esa línea, el viernes hubo tiempo para visitar algunos de los locales más “indies” de la ciudad (ya forman parte del recuerdo sitios como La Percha, Playmobil o Hipnosis). Pero, como decía, esa noche estaba algo tocado, así que fue cuestión retirarse pronto del frente e intentar reponer fuerzas de cara al sábado.

 

Después de maldormir durante infinidad de horas, de dar unas cuantas vueltas por el centro de Granada, y de volver a descansar un poco en el Hotel, el sábado por la noche tocaba emplearse a fondo. Después de deambular por una sucesión de pequeños locales (Untöten incluido), pusimos rumbo a una de las discotecas más de moda por aquellos lares, Vogue. El sitio estaba bien, con una sala de abominable música electrónica pero, sobre todo, otra con un popurrí indie-brit-retro de lo más peculiar. Fue en esta última en la que estuvimos casi todo el tiempo, haciendo un poco el friki, bailoteando los temas que eran de nuestro agrado, conociendo (fugazmente) nuevas amistades,  fastidiando un rato los ligues de nuestras conocidas, visionando al doble del Chapulín colorado y aguantando hasta que los ojos prácticamente se cerraban por sí solos.

 

El Domingo era tiempo de más vueltas, de más tapeo, de algunas compras y de emprender el camino de retorno a Murcia. Estábamos rendidos, pero Ramón, David, Ana, Mónica, Dioni (que a ratos se enganchó a nuestro grupito) y yo lo habíamos pasado en grande. Hay que ir preparando ya la siguiente escapada.

Nochevieja con los amigos (y con los Second)

¿Te imaginas una mejor forma de tener la primera fiesta del año que escuchando al grupos con el que tienes mejor sintonía versionando éxitos de algunos de tus grupos favoritos?

Pues así fue como comenzó para mí el año 2008. Después de haber estado tanteando en las fechas previas las distintas alternativas para pasar la nochevieja, el grupo de amigos nos decidimos por la fiesta que organizaba el pub 12&medio, sito en la avenida Mariano Rojas –en las afueras de Murcia-. La idea no era ni mucho menos novedosa, pero sí muy atractiva: pillar a uno de los mejores grupos murcianos del momento, Second, y darles cancha para que hicieran un concierto de versiones.

Y lo cierto es que lo bordaron. Pese a lo temprano que empezó la cosa (antes de las 2:00), todo salió genial. Después de tocar solamente tres canciones propias, empezaron a sucederse versiones de algunos de los mejores grupos, actuales y pasados, de la escena britpopera e indie. Así fueron sonando, en la voz del Frutos –cantante de Second- temas conocidos de Blur, Franz Ferdinand, The Killers, Iggy Pop,…

A ello se unieron unas buenas colaboraciones (Jesús, de Noise Box entre otros) y los continuos cambios de vestuario de los protagonistas (con sobresaliente merecido para José Ángel Frutos), que fueron un puntazo, y ello por no mencionar la “coreografía” que nos brindaron al final.

Así pues, el contexto resultaba inmejorable, pero es que aún había más. Añadamos ahora un factor más importante aún: el reencuentro con buenos amigos con los que últimamente no tenía todo el contacto que me gustaría. Era un momento para romper las barreras que el tiempo (nuestro escaso tiempo libre léase) y la distancia (cada vez quedamos menos en Murcia) levantan, y de pasar un buen rato con viejas y recomendables amistades.

Como iba contando, al final nos reunimos un nutrido grupo de amiguetes, superando sin duda mis mejores expectativas. Los de siempre (Ramón, David,…) nos alegramos un montón de contar para la ocasión con José y Salva, así como con la chica de este último, Yolanda. También fue una grata sorpresa que Julio y su hermano hubiesen confirmado su asistencia unos días antes.

Se completa la historia con la multitud de llamadas y mensajes, enviados y recibidos, al resto de gente de la vieja guardia que por diversas razones no pudieron estar con nosotros.

Por supuesto que nos faltaban algunas buenas amistades, pero es que, por ejemplo, y para ser sincero, la propuesta de ir al pub Botellón en nochevieja no nos convencía en absoluto.

Entre los debes, también se debería citar la imposibilidad de pasarnos después del concierto por las tascas, una pena.

En cualquier caso, se dieron una conjunción de elementos que nos llevaron a disfrutar una excepcional nochevieja. Ni siquiera el primer garrafón del año –no vuelvo a pedir un cubata en 12&medio-, ni el cansancio que se hacía notar a eso de las 4 de la mañana -que nos llevó a la mayoría a recogernos relativamente temprano- impidieron que fuese una entrada de año casi, casi ideal.

El concierto estuvo bien, pero sobre todo era cuestión de estar un rato con los amigos de toda la vida, cosa que al menos en parte, se consiguió. Eso es lo que hará inolvidable el recibimiento del año 2008.

¡¡ Gracias chicos !! y ¡¡ Feliz Año a Todos!! 

Próximamente: Reportaje gráfico de la Nochevieja 2007